Introducción

La utilización de las plantas Cannabis Sativa i Cannabis Indica con fines terapéuticos es muy antigua. Las primeras noticias datan de hace unos 5.000 años, cuando el emperador chino Huang Ti incluye varias recetas que contienen cannabis en su libro de medicina Nei Ching. Por aquella época, el cannabis aparece como remedio frente a la malaria, estreñimiento, beri-beri y problemas menstruales. Posteriormente, su uso se iría extendiendo por todo el mundo, existiendo numerosos antecedentes sobre su utilización médica desde hace siglos en Asia, Oriente Medio, Europa, África y Sudamérica. (Ver: Historia de las Drogas. Antonio Escohotado. Alianza Editorial). 

 

Se utilizó en Europa bajo prescripción médica durante el siglo XIX y principios del XX, habiendo llegado a existir en las farmacias españolas diversos productos genéricos de cannabis (sumidades florales –es decir, marihuana-, tintura alcohólica y preparados grasos para uso tópico) y decenas de especialidades farmacéuticas en las que el cannabis era uno de los principios activos. Actualmente en España tanto el cannabis como sus derivados se incluyen entre los estupefacientes de la Lista IV de la ONU y por tanto su producción, fabricación, exportación, importación y comercio, se hallan sometidas a fiscalización. 

 

Durante las últimas décadas, la investigación acerca de los usos médicos del cannabis ha sido obstaculizada, cuando no impedida, por la legislación internacional, que da por sentado a priori la carencia de “interés médico” de esta planta. Como consecuencia no existen muchos ensayos clínicos controlados, estudios epidemiológicos o de seguimiento ni protocolos de evaluación para cada patología. Por ello, el avance en este terreno está siendo muy lento en comparación con otras plantas de uso medicinal tradicional, provocando grandes lagunas en el conocimiento de este vegetal y sus propiedades farmacológicas, haciendo difícil demostrar su interés terapéutico. 

 

Durante la década 1990 al 2000 se produjo un descubrimiento muy importante, se tratadel sistema endocannabinoide. Este sistema se encuentra en todos los animales y consisteen la existencia de receptores específicos y moléculas que actúan en dichos receptoresayudando a la homeostasis del sistema digestivo, del sistema nervioso centraly del sistema inmunitario. Para mas información consultar la SEIC (Sociedad Española deInvestigaciones Cannabicas)  http://www.ucm.es/info/seic-web/index.htm

 

Sin embargo, actualmente en diversos países numerosos sectores médicos vienen solicitando la legalización del cannabis con fines terapéuticos, basándose en la utilización que se ha venido haciendo durante cientos de años con estos fines, y en los cada vez más numerosos estudios científicos que van demostrando la idoneidad de su aplicación en numerosas patologías, aventajando en ocasiones a sus posibles alternativas en cuanto a eficacia y efectos secundarios. En el estado español, se han presentado y aprobado propuestas para la normalización del uso terapéutico del cannabis y sus derivados en diversos parlamentos autonómicos, entre los que cabe destacar los de Navarra, Catalunya, Baleares y Andalucía. Ante el creciente consumo para combatir o paliar síntomas y enfermedades, algunas instituciones médicas y sanitarias han iniciado investigaciones orientadas hacia nuevas posibilidades terapéuticas. Las recientes investigaciones con cannabinoides hacen augurar un futuro prometedor, si bien el desarrollo de los programas de investigación, farmacológica y clínica, deberá crecer aun mucho más. 

 

La marihuana puede considerarse una medicina segura, porque produce pocos efectos adversos sobre las funciones fisiológicas y no se han registrado casos de muerte por sobredosis. Es menos adictiva que muchos medicamentos de uso legal como ocurre con los hipnóticos, analgésicos, miorrelajantes, etc. 

 

Ahora bien, fumar cannabis pueda ocasionar efectos nocivos en el aparato respiratorio,igual como ocurre con el tabaco, aunque la cantidad que se necesita fumar con fines medicinales siempre es mucho menor. Por este motivo es recomendableemplear vías de administración alternativas como son la vía oral, la víainhalada mediante el vaporizador o la vía cutánea. 

 

 

Para más información: 

 

Cannabis como medicamento. F. Grotenhermen. Editorial Cáñamo

IACM. www.cannabis-med.org 

Librería muscaria: www.muscaria.com 

Politica de drogas:   www.politicasdedrogas.org

SEIC:  www.ucm.es/info/seic-web/index.htm

 

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